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domingo, 24 de marzo de 2013

60 segundos, 60 minutos, 24 horas de cada día.

Después de perder a quien había sido su compañera de largas noches sin terminar, de tantas mañanas frente al mar, de risas, llantos y cariños, logro darse cuenta que la vida era una de esas preguntas que nadie te puede responder y que solo puedes resolverla viviendo cada día sin olvidar aquellos errores que se habían cometido para no volverlos a cometer, y lo mas importante de todo; seguir adelante.
Durante días sintió el vació estremecedor dentro de su pecho que lo desgajaba con los recuerdos de aquel desamor que le había costado cada noche en vela pensando en las palabras que pudo haber dicho, en las que dijo y se equivoco, en lo que no hizo, en lo que hizo y erro, los síntomas eran constantes, falta de apetito, desgano, depresiones, pensar en dejar de pensar para no pensar mas en ella, oír canciones que nos hacen sentir mas solos de lo que estamos en esos momentos en que todo acabo y todo eso por lo que pasas cuando crees que nada volverá a ser lo mismo. Sea algo bueno o algo malo cuando termina por acabar deja un vació cuando se irrumpe, si es por algo malo a medida que pasa el tiempo va llenándose solo, mientras que el vació de algo bueno puede llenarse únicamente descubriendo algo mejor que haga alejarnos de aquel dolor, eso es lo que el pensaba pero no podía poner en practica ninguna de esas palabras sin tener la imagen de su rostro dibujada en su cabeza como si estuviese a su lado en el instante de abrir los ojos y recordarla . Y es que el silencio a veces puede ser tan devastador que se llena de momentos que pudieron ser y no fueron, que fueron y no serán mas.
Conoció cada rincón de la casa como si fuese algo nuevo que acaba de conocer y es que estaba encerrado en aquel dolor que le dejaba extrañarla y necesitarla a cada 60 segundos de cada minuto, cada 60 minutos de cualquier hora, cada 24 horas de cada día.
Para el la noticia de que ella se marcho habría de ser la noticia mas funesta que pudo haber presenciado entorno al amor, pero aun no llegaría la peor, la que quizá el no soportaría en estos momentos, y es que la mujer que vivía en sus pensamientos y aun reinaba en su corazón tenía alguien mas que reinaba en el suyo. Entre la falsa ironía de creer que ella se equivocaba y que la felicidad la tenía con el, quiso escribirle cartas que nunca tuvieron respuestas, quiso verla pero ella no vivía en la calle de siempre, sintió que el mundo conspiraba en su contra, entendió que a veces hay que saber perder para algún día poder ganar, había intentado lo suficiente, no era un perdedor solo era un vencido mas en la tierra del desamor. Así fue como decidió cerrar esa puerta, terminar el capitulo, dar vuelta la pagina y empezar de nuevo, le llevo tiempo acostumbrarse a la remota idea de vivir sin el amor de la persona que había amado cada amanecer, se mordía por dentro para no llamarla pero sabía que algún día llegaría alguien que le haría volver a ver todos los colores del mundo alterados por esa droga que a veces nos vuelve adictos, incompetentes y un poco locos, cuando uno esta enamorado suele hacer cosas que estando solo no se anima ni sabe que es capaz de hacerlo hasta que llega una persona y saca lo mejor de nosotros para que podamos ver que tan capaces somos de vivir la vida al máximo y en ese momento descubres que quizá no te conocías como creías y que la persona que llega saca lo mejor de ti y a veces te hace ver lo peor de ti, pero perdona tus errores porque te quiere y llego para hacerte descubrir cosas de tu vida que estaban ocultas y aun no conocías.

El amor es la magia que un día llega para asombrarnos, volvernos eufóricos  tontos enamorados, no importa la edad que tengamos porque el amor es para todos igual, el amor es aquello que tienes y quieres mas porque a veces nos olvidamos de vivir y valorar el momento en que esa persona llega a nuestra vida creyendo que no importa lo que hagamos porque siempre seguirá allí, generalmente somos ciegos en el momento y nos guiamos por todas esas palabras que suelen decir los enamorados y luego cuando la magia se aleja vivimos con el recuerdo de lo que fue, de las risas compartidas, de los abrazos, de las salidas, de los nervios del primer beso, de la primera noche, del primer día que los cuerpos se encontraron en señal de amor. Pero el amor necesita libertad así como a veces la soledad necesita compañia, cuando llega el momento en que estamos listos para volver a querer el amor toca la puerta buscando una nueva oportunidad y el alma débil a veces siente miedo de volver a pasar por algo parecido a la puerta que acabamos de cerrar pero el miedo es inútil y nos lleva a hacer lo que tratamos de evitar, los caminos no son todos los mismos, aún así caminemos 40 veces por la misma cuadra nunca volvería a ser la misma, nuestras pisadas no encajarían perfectamente en las anteriores.

El concepto de seguir adelante no es olvidar todo lo ocurrido ni arrepentirse, sino aceptar que en su momento fue  único y no arrepentirnos de haber elegido a esa persona porque si lo hicimos fue por el simple echo de que nos gusto la idea de que esa persona estuviera en nuestras vidas y eso es algo que no se puede cambiar. El tiempo no vuelve hacía atrás, las agujas del reloj no van hacía atrás, ni tu, ni yo ni nadie camina hacia atrás, y mucho menos sin tropezar.