Despertó tras haber soñado que estaba a su lado con la extraña sensación de que ella estaba cerca, se levanto con la esperanza de encontrarla pero solo era su perfume que rondaba en la habitación.
Antes de marcharse le dio un regalo para que no la olvidara, su perfume, el mismo de la primera cita. El lo guardo y lo mantuvo con delicadeza donde no pudiese romperse por accidente, pero era imposible que su aroma no saliera de allí y lo despertara para seguir soñando. Estaba en la dulce agonía de recordarla como si fuese ayer que rosaba sus labios con palabras, que tomaba su mano y se sentía feliz, que la veía al despertar y estaba completo. Pero como en todas las historias de enamorados la convivencia no había sido del todo fácil habían peleas que no se podían evitar, discusiones a mitad de una conversación y enojos repentinos, pero siempre los volvía a unir el afecto de un abrazo, se miraban a los ojos y comprendían que mas allá de las tontas palabras que pronunciaron, se amaban.
Pero el corazón es muy frágil y no aguanta tantas guerras, ella decidió marcharse un 14 de abril y lo único que dejo fue lo que es cuidaba con esmero, iban pasando los meses y el perfume seguía intacto, sin una rajadura o sin quebrarse contra el suelo el cual era su miedo desde el principio, ellos habían adoptado un gato al cual le gustaba meterse en esos lugares donde se guardan las cosas especiales, una que otra vez logro salvar de que el piso se inundara con su olor.
Esa misma tarde fue al jardín y planto rosas, las rosas eran el lema de su relación y cada vez que las veían reían y se alegraban de estar juntos, cada día cuidaba las rosas de que no se marchitaran aunque ella ya no estaba era un recuerdo mas y por decir un recuerdo mas no quiero decir que esas rosas no significaran algo especial, eran mucho mas que eso. El día que dieron el primer beso el buscaba rosas para sellar ese momento pero no encontró ninguna, le dio una flor que encontró el camino y le prometió algún día darle una rosa y se reirían del día en que el buscaba en los jardines una rosa, no cualquier rosa sino la rosa que les haría recordar aquel momento.
Los días y los meses iban pasando y su jardín era un jardín de rosas, y aquel perfume que lo despertaba cada mañana con su recuerdo era el perfume que lo hacia tener el valor de pelear por todo lo que le había prometido a la mujer de su vida y así fue como pasaron los años, se recibió de la universidad y viajo por todos los lugares que quería conocer pero aun quedaba una promesa.
Un día despertó pero ese día no era como los otros 365 días durante treinta años, era un día lluvioso pero eso no le importo, se levanto, fue al jardín y corto 12 de sus mejores rosas, agarro el perfume y salio en búsqueda de cumplir su promesa, pero antes de salir tomo una carta que había escrito el día que se marcho:
"era Noe sin maquillar, arreglada o de caravana, era Noe en sus pantalones cortos, Noe en piyama, era Noe en la puesta del sol, a la luz de la luna caminando por la playa o mirando las estrellas, era Noe al despertar despeinada y sin arreglar, era Noe cantando, afónica o susurrando, es Noe con su fanatismo por los chocolates blancos, el sushi y del helado de sambayon, de la moda y la noche, era Noe con sus locuras, era Noe al bailar, al sonreír y al llorar, en realidad nunca perdió su hermosura y el encanto de su sonrisa, era Noe en el amor, devastadora de sueños y amante del último suspiro, Noe es la chica perfecta en el momento equivocado. No tengo nada para convencerla el amor es libre y le llego su hora de volar y manifestarse en otros cielos, y desearle lo mejor es lo mas humano que puedo hacer ahora, en fin, ella era noe en el amor, en mis sueños y en mi realidad, pero en mis brazos siempre era Noelia.
14\4\2013
Se había enterado por amigos que estaba trabajando de estilista a pocas horas del lugar en que el vivía y allí fue, al llegar le dijeron que ella no estaba allí, y después de explicarles la historia le pasaron su dirección. - Esto es aun mas difícil - pensó - puede estar casada o con alguien mas, haberse olvidado de mi, de mi nombre, de las rosas y quizá su perfume no es el mismo de entonces.
Pero aun así en ese instante recordó lo que ella le dijo una vez; "Nunca renuncies a tus sueños, por mas difíciles y tontos que parezcan son tus sueños y nadie puede decirte que pares".
Al llegar vio un jardín no como los demás sino un jardín de rosas y sintió que su corazón se acelero como la primera vez que la vio, dudo en irse por miedo pero se quedo por valor, consigo llevaba el perfume en la mano y en la otra un ramo de sus mejores rosas, recordó una conversación que tuvieron horas después de una discusión;
Noe tan agitada por el miedo del paso del tiempo le pregunto; - ¿cuando envejezca y este toda arrugada, me amaras igual?
El la miro a los ojos y largo una de esas sonrisas haciendo movimientos con la cabeza.
-¿No lo harás verdad? estaré vieja y no tendré la misma figura que ahora.
La volvió a mirar y le dijo algo que quizá ella no olvidaría: " Sabes, cuando las rosas se ponen viejas ya nadie las quiere porque se ven marchitas y su color no es el mismo, pero esos son los que se enamoran de su exterior, de su color primaveral, pero también están los que se enamoran del interior, de lo que emana de ellas, y para ellos el perfume de la rosa sigue siendo el mismo hasta el ultimo pétalo caído".
Habían pasado 30 años de aquella conversación, en este momento el tiene 53 y ella 51, pensó que era la mejor manera de demostrarle que la charla de aquella noche, era sincera.
Ahí estaba, parado frente a la puerta de la mujer que había amado durante toda su vida. Toco a la puerta y ella salio, su corazón se acelero mas que la primera vez, su boca enmudeció sin poder hablar, ella lo miro un segundo con extrañes y le dijo - Sigues estando igual Jordan. El la abrazo, se sumergió entre sus brazos como un niño, como aquel adolescente que la amaba, quizá ahora era un adulto, un anciano como dirían los jóvenes pero sus sentimientos seguían intactos.
Espere este momento toda mi vida desde el día en que te marchaste - le dio las rosas y el perfume, ella sonrio sin saber que decir, pero luego dijo algo que hizo que el alma de Jordan volviera a ser la que era en aquel momento que vivió con ella - Jordan, ¿me seguirás amando aunque este vieja y arrugada? - el la tomo en sus brazos y la beso, con una fuerza especial, con la intensidad del primero de aquella noche.
El día que decidió ir a buscarla leyó la carta y al trasverso de la hoja agrego: Me enseñaste a seguir mis sueños, me enseñaste a no renunciar, durante 10950 días me desperté con tu perfume en mi habitación empujándome a lograr lo que te prometí y creo que es el día en que tienes que saberlo. Sabes... me puse a pensar anoche antes de irme a dormir y comprendí que el tiempo que viví a tu lado fue único y no lo cuide, sin embargo tu perfume sigue allí intacto y sin un rasguño y pasaron ya 30 años de aquel lunes ingrato. A veces aprendes a valorar el recuerdo porque fuiste un tonto y no valoraste el momento, y eso me ha pasado a mi, tenia lo mas importante del mundo y no lo cuide, pero aún así con mis peleas, mis discusiones mis defectos y errores, siempre fuiste la mujer que ame.
14\4\2043.